lunes, 11 de abril de 2011

Nunca me detengas

Uno siempre quisiera hacer las cosas como a uno mejor le plazca y al final uno lo logra pero, para eso, muchas veces se tienen que pisar vidrios o dormir con muertos y hasta convivir con vivos. Si fuera más clara la visión de mi generación -por que es mi generación la que me interesa, y los niños que, como decía Pessoa: son lo mejor del mundo- para con lo que quiere entonces, esos saltos serian mas reales, menos quimericos -y las quimeras son de toda generación- yo no veo en mi generación interés por lo que seria su motor de existir. Estos tiempos, que han dictado la influencia de lo banal, de lo sencillo y de lo ya hecho solo para ser pagado no aportan nada, ni al mundo, ni ha sus propias personas, que son los que van y pagan por ver si "eso" les cambia la vida (en animo, no en nada mas). Pagar por sonreír siempre me ha parecido lo mas triste del mundo -como si uno pudiera costear la alegría-, pero eso sucede y les va sucediendo a las personas que no han podido ver que, tras de lo que andan, esta en si mismas. A mi nunca que me ha movido otra cosa para escribir que mis propias dudas e intereses, en lo que me rodea y en las personas a las que amo (siempre pocas pero bien seleccionadas) -y también, varias veces, escribo por nada y muchas veces para nadie- nunca soy todo a dar -ni me abro con facilidad- pero tampoco soy avaro de mi existencia y cuando alguien quiere patearla se la pongo en la linea de meta, que lo haga (lo que das te lo das, lo que quitas te lo quitas). Y por eso cuando me preguntan algo y lo contesto muchas veces pareciera que estoy contestando con excesos (y también sucede) pero, en muchos casos, cuando yo pregunto algo, la primer reacción es la defensa y el miedo de saber si se me va a dar la respuesta apropiada, cuando lo que yo pido es la respuesta sincera (con o sin exceso, a mi me da igual), la gente va teniendo miedo de contestar, no ya bien o mal, sino solo de contestar, lo que sea, y eso, es un poco de lo que Paz apunta en El Laberinto...: "El mexicano no esta abierto por el miedo de la critica en si mismo". Y Paz escribe tantos otros traumas del mexicano, pero los escribió hace 50 o 60 años y la más estupida modernidad ha terminado por auspiciarlos, hacerse amiga de esto -la sociedad es ya amiga de sus traumas- que no es más que su reflejo constate, NO un distintivo de un país, como hacen creer quienes, de este país saben una mierda y de sus propias personas, otro tanto. Yo que, se supone, tendria que convivir con humanos que piensan, convivo con puro traumado, convivo con "lo peor", alcoholicos, drogadictos, rateros y pendejos; pero del otro lado, en el lado de "lo normal" la cosa no cambia y copio los conceptos, alcoholicos, drogadictos, rateros y pendejos. No te creas esa historia del cielo y el infierno, mejor ve claro, dale una pulida a tus lentes y otra a tus ideas, pulelas diario, sueña, sueña y duerme si lo necesitas, hidrata tus pies y asegurate que tu corazón palpite diario. Y si no lo haces, no te preocupes, esto ultimo me lo escribo a mi mismo.    

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