domingo, 10 de abril de 2011

Me ahorro leer a Bellatin

Es sabido que las teorías de la literatura son 1) aburridas y 2) sin sentido; todas se tragan así mismas y nadie lo va a parar nunca, por eso yo no creo en los escritores que se pretenden eso "escritores" y ultimamente ni en los que pretenden "no serlo, siendolo a todas luces" y con los flashes en su jeta (esto a partir de un articulo de Enrigue publicado en El Universal: http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/52236.html).
Y la verdad es que seguir creyendo que la literatura esta donde no quiere uno verla me aburre hasta la saciedad. Yo no quiero verla ni en presentaciones de libros, ni en talleres, ni en tertulias, ni en conferencias (abarrotadas o vacías, es lo mismo). En su articulo Enrigue (a quien le admiro su "Hipotermia" y su estupidez shandy) no cesa de elogiar los "atributos" de la literatura de Bellatin, como si no hubieran existido desde antes y como si no fueran de dominio publico -cualquiera llega al punto de detestar tanto la literatura que hace cosas aparte, sin terminar de soslayar por completo a esta-. Soy agua fiestas donde suene "Bellatin", sus "proyectos nuevos" no sirven del todo, ni del nada: son teorías como las descritas al principio de este articulo (1 y 2). Creo que la crisis en la cultura ha dado por intentar auspiciar cualquier manifestación minimamente visible, pero no se ha dado con el clavo justo, y al no hacerlo, ni lograrlo, ni intentarlo, los medios, la publicidad y el borreguismo entre intelectuales termina por dar justo adonde no tenia que llegar la bala: sus propias cabezas. 
Yo soy amigo de lo excentrico, de lo fuera de lo común, de lo que huele a elemento nuevo y la "literatura" de Bellatin, aun intentadolo, al ser visible, se cuaja, y a mi lo cuajado me repele. Que bueno que tenga mucho éxito y que se abarroten sus conferencias, que se vendan sus libros, la gente necesita creerse de algún grupo, necesitan a su intelectual: la firma de su libro, la foto (tengo manita, no tengo manita). 
Yo sabia que Bellatin no me interesaría por un motivo en especial que viví de frente. Paseando con mi mejor novia esta le pregunto por uno de sus perros -xoloescuincle, esos que hay quien los hace en tacos y quien los cree descendientes de los que tenia Moctezuma en su patio-, Bellatin la ignoro (y si algo me purga es que alguien ignore lo irrelevante). ¡Imbécil te están hablando, responde! Mi chica me jalo de la chaqueta, sin entender -o entendiendo pero no queriendo sentirse culpable por la culpa del otro-. ¡Pinche mamón, cada que vea un libro tuyo lo voy a patear y si puedo hasta me orinare en el! (solo he cumplido la segunda en la librería que trabaje hace medio año). Así que digamos que si me la seguiré cargando con el Bellatin, soy berrinchudo y no dejo pasar la oportunidad cada que puedo con quien me la hizo en este mundo, más si sé que su literatura es estúpida y mi generación intenta hacerle olas. A mi se me dan los textos como si abriera la llave del agua y la verdad es que de estar pensando en textos, lo que prefiero es vivir, algo que no se ve que disfrute Bellatin y Compañía.               

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