sábado, 18 de diciembre de 2010

Si dejaras de llorar un instante

Hay una cierta manía o fascinación en los medios electrónicos por tratar de publicar -o colgar, como se le llama entre la gente que llama así a gritonear con sus teclas lo mas superfluo de su existencia- lo mas obvio y lo que de entrada, o le sucede a cualquiera, o le esta sucediendo a cualquiera en cualquier parte del globo. Tengo para mi que esto no es más que un reflejo del vació y de la poca comunicación que padecen estos tiempos donde la premisa es: "no me importa que no te importe lo que escribo, total te enteraras y es mi derecho decir cuanto haga o deje de hacer en el día, sea importante o sean mis aburriciones". Desde cortase el cabello, las uñas o ir a una reunión, todo pasa por el censo de ser apuntado, en la web. Una amiga hace unos días me decía que ella lo hacia y que le tranquilizaba de alguna manera plantar un orden por medio de su espacio web. Le dije que ella era libre de expresar cuanto quisiera sin censura o rebate de mi parte, pero de ahí a que yo me lo creyera y supusiera que eso era verdad era otra cosa. Ella abrió los ojos, señal de alerta o de auto escandalo y desengaño, lo se. Comencé por explicarle que afín de cuentas la web es un espacio publico, que se ha utilizado mal, muy mal y que en eso tenia que ser consciente. Tan solo al abrir una pagina para revisar la bandeja de mensajes personales o email, uno puede encontrarse con la sarta de babosadas que acontecen a las estrellitas que uno de entrada ignora por ser lazo perpetuo de comunicación entre la estupidez y la gente. Y no para ahí, ya en la bandeja personal no dejamos de ser victimas de la saturación de publicidad hueca y superflua, ya lo decía Octavio Paz "la sociedad moderna esta lejos de ser un ejemplo: muchas de sus manifestaciones -la publicidad, el culto al dinero, las desigualdades abismales, el egoísmo feroz, la uniformidad de los gustos, las opiniones, las conciencias- son un compendio de horrores y estupideces". Lo decía en un contexto donde lo que defendia de la modernidad era "una transformación radical de la sociedad", "darnos confianza y fortaleza para hacer frente a un mundo revuelto y despiadado". Pareciera que todo eso se queda corto o es efímero tan pronto el mensaje de arriba tape al anterior. Inclusive el medio que utilizo para expresarme como lector y como ciudadano, este, el blog, es utilizado en proporciones altas de estupidez, por que cualquiera que se haya aprendido el alfabeto opina o piensa que eso lo hace escritor y no sospecha en un momento siquiera que este espacio esta creado como vinculo comunicador efímero. Mucha diferencia hay entre escribir una opinión y crear una obra de arte y la segunda  lleva siempre en si un tiempo indefinido. Por eso cada que veo y reviso los mensajes que de algún lado me mande alguien lo primero que veo es, si se trata de un mensaje con destinatario, que por ende seria yo, o se trata de una mas de esas cadenas que se tienen que mandar a mil personas mas; o de lo contrario resignarse a recibir el rayo que en la tarde te caería "si no mandas tus mil copias de lo que te estoy mandando". Me causan mucha aburrición los entretenimientos de estos tiempos, desde los videojuegos, pasando por la television y todos aquellos donde el factor de recrear a alguien en su pensamiento sea anulado de entrada. No es ocasión correcta para decir que juegos prefiero y cuales son mis favoritos, eso mas adelante. Pero si creo que si alguien no puede, en estos tiempos, vivir sin Internet y crea que todo lo que le acontece le interesa a los demás, habría que abrirle los ojos con una pequeña pregunta sobre lo que sucede en su vida real y decirle: "De esto te has perdido, sí, es un caos horrendo, pero, si dejaras de llorar un instante..."

martes, 14 de diciembre de 2010

Obras maestras de 40 autores personalísimos

- Laurence Sterne: Tristram Shandy, Viaje Sentimental, Cartas a Eliza.


- Miguel de Cervantes: Don Quijote de la Mancha.


- James Joyce: Ulisses, Finnegan’s Wake.


- Joanot Martorell: Tirant lo Blanc.


- William Faulkner: El ruido y la furia, Luz de agosto, Santuario, Cuentos Reunidos.


- Charles Dickens: Los papeles póstumos del club Pickwick.


- J. W. Goethe: Las afinidades electivas, Werther.



- Mario Vargas Llosa: Conversación en La Catedral, Travesuras de la niña mala.


- Bram Stoker: Dracula


- Roberto Bolaño: Los detectives salvajes


- Copi: Obras 1.


- Gustave Flaubert: Madame Bovary, Tres cuentos.


- Gabriel Garcia Marquez: Cien años de soledad, El amor en los tiempos del colera.


- Joseph Conrad: El corazón de las tinieblas, Nostromo, El espejo del mar.


- Herman Melville: Pierre o las ambigüedades, Moby Dick, Bartleby el escribiente.


- Javier Marías: Corazón tan blanco, Tu rostro mañana, Cuentos Únicos.


- Antón Chejov: Cuentos.


- Charles Baudelaire: Las flores del mal, El Spleen de París.


- Robert Walser: Vida de poeta, Microgramas.


- Juan Carlos Onneti: Cuentos Completos.


- Mircea Eliade: La noche de san Juan.


- Truman Capote: A sangre fría, Cuentos Completos.


- Guy de Maupassant: Cuentos.


- Octavio Paz: El arco y la lira, La llama doble.


- Vladimir Nabokob: Lolita.


- Italo Calvino: Nuestros antepasados, Todas las cosmicomicas.


- Sergio Pitol: El mago de Viena, Los mejores cuentos, El arte de la fuga.



- Jane Austen: Emma.


- Witold Gombrowicz: Diario, Cosmos, Transatlántico.


- Henry James: Los papeles de Aspern.


- Thomas Bernhard: Trastorno, Relatos Autobiográficos.


- George Perec: Un hombre que duerme, El gabinete de un aficionado.


- Juan Rulfo: Pedro Paramo, El llano en llamas, Retales, Elegías de Duino (versión de…)


- Franz Kafka: Un medico rural, El proceso.


- Enrique Vila-Matas: Dublinesca, Doctor Pasavento, El mal de montano.


- Julio Cortazar: Rayuela.


- Ernest Hemingway: Cuentos, El viejo y el mar.


- Italo Svevo: La conciencia de Zeno.


- Ray Bradbury: Fahrenheit 451.


- Salvador Elizondo: Farabeauf, La escritura obsesiva.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Mis viajes de ficción

Hace un año -casi por estos dias- vi por primera vez el mar, por increible que parezca no conocia el mar. Todos los que somos lectores sabemos de entrada que lo que tenemos que cargar, antes de cualquier otra cosa, son lo titulos que nos dispondremos a leer en el viaje (viajes dentro de viajes), lo demas no importa. Libros y mi inseparable cuaderno de notas, pense y pienso simpre. Para ese viaje, mi primera vista al mar, me eche al bolso dos libros. Uno era la novela que leia por cuarta o quinta vez: Corazon tan blanco de mi inseparable Javier Marías; el otro, un ensayo de Vargas Llosa dedicado a Juan Carlos Onetti: El viaje a la ficción.



Yo he leido casi todos los libros de ensayos de Mario Vargas Llosa y por lo tanto no me tiembla la voz para reafirmar que mis gustos los ha pulido Varguitas,  me ha ayudado tanto a pulirlos. El viaje que iniciaba por la noche me mecio hasta los mas profundos sueños. Desperte a las 6 am y ya comenzaba a amanecer. Abri el libro de Vargas Llosa y no pare más que para ver por primera vez el mar. Mi madre me aviso "ven a ver", me grito desde su asiento. Yo regrese prendido en un extasis a seguir con mi lectura y con la espera para llegar y aventarme al mar con todo y ropa.





En ese libro yo me encontre por primera vez con el creador de un mundo solido y concreto en el mundo narrativo, un mundo que me encanta y que conozco perfectamente como paralelo de este otro que es realidad-real. Asi que conoci a Onetti grande por medio de otro grande Vargas Llosa. Y tarde tiempo en asimilarlo. Pero quien me comprenda y comprenda el mundo de ficciones sabra que con el tiempo el arte narrativo y lo que permanece inconsciente en uno termina por encontrarlo a uno, o en re encontrarlo.
Hoy recibio Vargas Llosa su galardon, El Nobel. Y justo hoy, cuando hace un año se cimentaba el presente, me hice de un tomo genial, ese tipo de libros que me gustan por razones diversas que vendran al caso en diferentes opiniones futuras, de los "Cuentos Completos" de Onetti. No me planteo problemas nunca, por que mi pensamiento es literario, pero creo que la cadena de escritores no es más que la respuesta de que en lengua española y en todas las lenguas, todos los escritores estamos escribiendo en el mismo libro.